31 mayo 2010

De "La voz extraña"

"Vladimir Nabokov decía que la literatura empezó un día en que un pastor entró en la aldea gritando que venía el lobo, sabiendo que eso no era verdad. Es una buena definición pero está sostenida en un registro moral que me molesta. Asocia la literatura a la mentira. Un libro de ensayos deVargas Llosa sobre autores que lo conmovieron se llama “La verdad de las mentiras”. Sigue en la misma línea de flotación. Hace muchos años volví del colegio y le dije a mi madre que había un chico con unas orejas de burro ortopédicas. Mi mamá me dijo que era porque no estudiaba. Todavía hoy recuerdo la cara de ese chico que nunca existió. Tenía pelo marrón, dientes grandes, un guardapolvo que le quedaba apretado y estaba de pie en la puerta de entrada del Martina Silva de Gurruchaga, justo donde pegaba el sol. Le brillaba el armazón de metal que sostenía las orejas de burro inmensas, que eran de piel. Como ustedes comprobarán, yo no estaba mintiendo: simplemente, como en la Edad Media, como muchos otros chicos del mundo, tenía visiones. Antes de aprender a leer, ya tenía revistas de Batman. Estaban editadas por la editorial mexicana Novaro. Recuerdo una especial en la que en la tapa Batman se posaba por encima de una gran claraboya de vidrio. Debajo, mirándolo asustado, estaba el Guasón. De la boca de Batman salía un globo blanco de texto. Creo que pasé tardes larguísimas imaginando qué le estaba diciendo al Joker. Aún hoy, cuando voy al Parque Rivadavia a buscar libros viejos, me fijo entre esas revistas mexicanas que ahora son material de coleccionista, para ver si doy con la dichosa tapa. Poco antes de terminar la primaria me pasé las mañanas viendo un programa donde el mago Fantasio realizaba trucos en vivo, en un estudio repleto de chicos. Tenía un truco especial que me volvía loco. Juntaba chicos que seleccionaba del público y los ponía a sus costados. Acto seguido, decía, “ahora voy a pesar 200 kilos”. Y se tiraba al piso y los chicos no lo podían ni sostener ni levantar. Repetía esto varias veces pero bajando cada vez más de peso, hasta que decía: “ahora voy a pesar 20 kilos” y cuando se tiraba al piso, los chicos no sólo lo sostenían sino que lo hacían flamear. Le pedí a mi papá que me comprara la caja de trucos de Fantasio, pero el Gran Truco no estaba. Podías hacer desaparecer un pañuelo, fingir que cortabas un dedo y lo volvías a poner en el mismo lugar, pero nada del Gran Truco. Pasaron algunos años y coincidí en la colonia de vacaciones con un chico que había sostenido a Fantasio en el programa. Me lo comentó mientras nos cambiábamos en el vestuario para entrar a la pileta. Le pregunté, impaciente y nervioso, si todo estaba arreglado con el mago, eso de tirarse y no sostenerlo, etc. El me dijo: “No. Era increíble. ¡De pronto el tipo no pesaba nada!” Eso me mató. Sentí que en algún lugar había una estafa, pero que era en realidad encantadora. Ese mismo poder de extrañeza encontré después en la literatura.
No quiero decir que esto sea la Voz Extraña, ya que nadie sabe qué es. Pero sí que ese estado de encantamiento le es propio, la propicia. Es imposible que todos esos tipos hayan entrado a Troya en el caballo de madera como si nada, pero la imagen es poderosísima y sin duda habla de algo que pasó hace mucho tiempo y que es funcional al costado más inquietante de nuestra humanidad. Quiero decir que hay cosas que suceden en el mundo y hay cosas que sólo pasan en el espíritu. Y el Espíritu, como todos sabemos, sopla donde quiere".

Fabián Casas.
"Horla City y otros. Toda la poesía 1990-2010"
Tambien en Los Trabajos Prácticos.

20 mayo 2010

De "Escupiré sobre vuestra tumba"

"-Lou, has cambiado de perfume.
-Si. ¿No te gusta éste?
-Si, no está mal. Pero ya sabes que esto no se hace.
-¿Qué?
-La gente no cambia de perfume. Una mujer verdaderamente elegante permanece siempre fiel a su perfume.
-¿De dónde has sacado eso?
-Lo sabe todo el mundo. Es una vieja norma francesa.
-No estamos en Francia.
-¿Entonces, por qué usas perfumes franceses?
-Porque son los mejores.
-Claro; pero si sigues una norma, tienes que seguirlas todas.
-Pero, oye, Lee Anderson, ¿quién te ha dicho todo eso?
-Son los prodigios de la instrucción -me burlé".

Boris Vian
“Escupire sobre vuestra tumba”

04 mayo 2010

El príncipe y la rana


















"Para retomar el lenguaje 'mágico' de Adorno, se podría decir que el historicismo dialéctico del que se hace portavoz es la bruja que, habiendo transformado al príncipe en rana, cree que detenta con su varita mágica de la dialéctica el secreto de toda transformación posible. Pero el materialismo histórico es la muchacha que besa directamente a la rana en la boca y rompe el embrujo dialéctico. Pues mientras la bruja sabe que así como todo príncipe es en realidad una rana, del mismo modo toda rana puede volverse un príncipe, la muchacha lo ignora y su beso toca aquello que es idéntico tanto en la rana como en el príncipe".

...

"La filología es la muchacha que sin precauciones dialécticas besa en la boca a la rana de la praxis".

Giorgio Agamben.
"Infancia e Historia".

03 mayo 2010

Sindicalismo














"No te dejes engañar
Por el papel brilloso de los chocolates
Ni la vista iluminada de la ciudad cuando oscurece
No te distraigas
Con los que se fotografían en familia,
Alzan trofeos,
O se muestran seguros
En las revistas de mucho tiraje
Que tu corazón esté
Con los que viven solos,
Los que saben que un par de tragos
Jamás abolirán el azar
Y por eso forman parte de ese estúpido club".

Fabián Casas
"Oda"

24 abril 2010

M. Foucault



"Salvando alguna palabra, creo que hablamos de lo mismo. Primero, no podemos decir que estas mujeres se aman entre ellas. No podemos decir que haya amor en Maria Malibran tampoco. Mejor sería hablar de pasión. ¿Qué es la pasión? Es un estado, algo que nos ocurre, que se apropia de nosotros, que nos agarra de los hombros, que no tiene pausa ni origen. En realidad, no sabemos de dónde viene. La pasión llega así como así. Es un estado siempre móvil, pero que no tiene dirección. Hay momentos fuertes y momentos débiles, momentos que alcanzan la incandescencia. Flota. Balancea. Es una suerte de instante inestable que se prolonga por motivos oscuros, tal vez por inercia. Busca mantenerse y desaparecer. La pasión se atribuye todas las condiciones para continuar, y a la vez se destruye ella misma. En la pasión, uno no está ciego. Son situaciones en las que uno simplemente no es uno mismo. Ya no tiene sentido ser uno mismo. Las cosas se ven distintas".

Diálogo de Michel Foucault y Werner Schroeter, en Soy.

18 abril 2010

Good Bye

"Benditos los que no tienen mitologías
Y se refugian agazapados
Bajo las lámparas del criadero;
Benditos los que no saben que la muerte
Da clases en todos lados
Y se conforman con una palmada
Y un plato de comida;
Benditos los que entran en ese lugar
Donde los significantes
Le dan vuelta la cara a Dios".

Fabián Casas
"Oda"

30 marzo 2010

Celos clásicos

"Ella estudia latín esta mañana,
dos milenios después de Jesucristo,
susurra algunos versos
mueve apenas los labios, memoriza
despacio, íntimamente.
No mira a su vecino prosaico, al estudiante,
su fiel contemporáneo.
Detrás de sus pestañas, pretérita, perfecta,
traslúcida en el ruido
de la ciudad, recita
fragmentos de la Eneida.
El poeta, temprano, antes de Cristo,
pasea por la luz de su Campania
la luz meridional entre pastores,
ovejas, olivares,
recorre la mañana, las palabras,
con ritmo de pentámetro latino,
sereno, con un soplo que suave cruza el tiempo,
murmura su poema, su paisaje.
De pronto se detiene,
corrige un solo verso,
despacio, íntimamente lo recita,
mueve apenas los labios y un instante
coinciden las dos bocas.
Ella estudia latín pero en secreto
se besa con Virgilio esta mañana".

Pedro Mairal
"Consumidor Final"